builderall

Después del trabajo con Maryluz me siento feliz porque logré dar un paso adelante y salir de la postergación. Me doy cuenta del valor que tiene volver a empezar y el valor de una red que te apoya, mirando los aciertos y desaciertos, además donde se puede intercambiar continuamente. Hoy me alegra ver resultados sobre la planificación que hice del jardín de mi casa y sobre todo haber logrado incorporar a mi familia en torno a eso.

Esas microacciones me permitieron avanzar hacia otras zonas del terreno y juntos animarnos a sembrar y construir cosas hermosas. Durante el proceso me asusto contarles a todos sobre mis sueños, me veían como loca, había un susto de lograrlo, pero luego ver los resultados de la siembra, eso me hizo creer en el proceso y a partir de allí tomar otras decisiones. Entonces ha sido muy satisfactorio que cada pasito me ayuda a avanzar otro paso más adelante, de forma flexible. Pasé de un jardín normal a sembrar rubros de alimentos: maíz, caraotas y auyamas, eso fue tremendo, antes lo creía imposible y ahora todo se ha dado bellísimo.

Hace como 3 años mi esposo y yo planificamos tener una casa productiva, un jardín productivo y por fin hoy hemos avanzado. Entre otras cosas coseché auyamas y moras, con estas últimas hice mermelada, eso es toda una delicatessen. Hice semilleros de rábano y sembramos habas.

Al tomar una acción ahora nos va llegando gente a intercambiar semillas, nos traen estacas, todo va fluyendo. Ha sido buenísimo. Hace 5 años yo había hecho un curso de lombricultura, recientemente una amiga me trajo lombrices y voy haciendo mi lombricario. También estoy haciendo composta no solo con mis desechos orgánicos sino con los de una familia amiga. Compartiendo todo esto ahora voy dándome cuenta de la importancia de sistematizar todo esto que voy logrando para visibilizarlo y generar más entusiasmo para nuevos proyectos.

Estoy muy contenta de mis avances y hay que celebrarlo. A las personas que se encuentran con las ofertas de acompañamiento de Maryluz les invito a darse el permiso de conocerla y conocer el programa. Así mismo, atrévete a dar el permiso de dejarte conocer, en muy poco tiempo se pueden dar grandes saltos con el acompañamiento y la inspiración que Maryluz genera. La cotidianidad muchas veces no nos deja ver todo lo que podemos lograr. Todos tenemos miedo de comenzar, pero al hacerlo se abren puertas.”